Muchas veces he escuchado una expresión digna de ser escuchada pocas veces, pero que inversamente, lo escucho cada vez más a menudo, y la expresión es “… de aburrido”.
Yo lo toleraba, porque creía que era una expresión digna de un tipo particular de persona, ese tipo de persona soberbia que te quieren hacer sentir mal, diciéndote que hasta de aburrido, sus cosas las hacen bien, y les generan recursos, ya sean de palabras, intelectuales, económicos, etcétera; sin embargo, la gota que de alguna manera rebalsó mi vaso, y que provocó este ensayo, fue escuchárselo al maestro, maestro que por lo demás, siempre he creído que es una buena persona, por la simpleza de su vida y precisamente por la escasez de soberbia en él (espero). Sé que quizá nadie lo haga por soberbia, ni por algún motivo en especial, sino que simplemente puede ser por decir algo, para explicar lo que quizá no necesite explicar, en definitiva, lo dicen “de aburridos”.
Esta expresión es aplicable a todos los ámbitos de la vida al parecer, ya que lo he escuchado para las situaciones y circunstancias más diversas; no obstante , de los tres usos a los que me referiré, discrepo con todos ellos, en el fondo, es decir, discrepo, en que yo no haría eso de aburrido.
El primer caso, lo viví en verano, caminando con un amigo, le observé el detalle de su pantalón corto, lo deshilachado que estaba, por lo mismo le pregunté donde lo compró, porque me pareció interesante, ahí fue donde me respondió que los cortó él, de aburrido, en su casa. ¿Cómo alguien puede cortar un jeans “de aburrido”? No lo sé, sólo sé, que el producto de ese aburrimiento, era quizá para imitarlo.
El segundo caso, fue en época de estudios, por lo mismo, era referido a ello; es típico que uno se pregunta (quizá algunos no lo hagan) si se ha estudiado para la prueba que viene, y típico en mi, era “decir” no, a su vez, eso lleva consigo un ¿ y tú?. Aquí viene el empelotamiento, la respuesta fue “si, lo leí de aburrido, estaba aburrido en mi casa así que lo leí” Ahora me pregunto yo, ¿quién puede estudiar producto del aburrimiento? A mi, lo último que se me ocurriría hacer producto del aburrimiento, es estudiar, y no es por flojera. Hay que ser muy.
La tercera, la escuché hace un par de días, hablando con alguien, este, me dijo que pedía huevas a minas deseosas de él, tan huevas eran, que terminaba desechando a las hembras; ante mi lógica pregunta de por qué pedía eso, la respuesta fue fatalista,”de aburrido” ¿quién puede desechar una mina de aburrido? Nadie. Bueno, lo pueden hacer aquellos que están satisfechos a tal punto que ya no quieren más placer, esas personas, que para mi, ya están un nivel más arriba que a los que nos cuesta lo normal, simplemente pasan a la categoría de maestros (si, fue el maestro).
Más de alguna vez me han dicho, que el mundo no va a ser como yo quiero, lo que evidentemente es verdad, además, también es sabido que el mundo no hay que cambiarlo, sino entenderlo; por lo mismo, en mi afán de entenderlo, quizá en vez de empelotarme con esas frases, mejor me uno a ellos y las uso, mal que mal, si la dicen varios, será porque es aceptada ¿o no?. De esta manera, no me queda más que decir que esto lo escribí “de aburrido”.
Porque no todos pensamos igual, porque puede existir otro punto de vista. Esta es la mirada particular de Daniel Rioseco
jueves, agosto 31, 2006
jueves, agosto 24, 2006
Esperando el llamado

Es verdad, muchas veces, uno ingenuamente espera ese llamado que sabes que nunca llegará; sin embargo mantienes la esperanza, ya sea por ser lo último que se pierde o simplemente porque aún crees en el viejito pascuero; cualquiera que, la cosa es que el llamado nunca llegará.
Si hubiese que clasificar en dos grandes grupos, los llamados, estos serían, los que esperas (ansiosamente), y los inevitablemente inoportunos y/o indeseados, existiría una tercera clasificación (la que desconcierta en las evaluaciones) que sería ninguna de las anteriores, pero quedémonos con las dos primeras. Los llamados que esperas, son por lo general los de felicitaciones, ya sea por tu cumpleaños, porque te ganaste un premio, porque te casaste, porque te compraste algo de mucho valor, etc, los de apoyo, como en caso de muertes, deseándote suerte para algo, o simplemente para decirte “no estas solo”; también se espera los llamados de buenas noticias, como para decirte que te aceptaron en un trabajo, que te fue bien en una evaluación, que te ganaste un premio, para aceptar una invitación, o simplemente para darte el si que esperabas. En cuanto a los llamados inoportunos, ocurren en esas situaciones en que lo estas pasando de lo mejor, en esas que llevan consigo un proceso, y que por culpa de estos llamados, tienes que empezar de cero, o cuando estas en una reunión muy importante en que el decoro es lo principal, o simplemente cuando no quieres recibir ninguna llamada.
No se si será mala costumbre, alguna patología o quizá que cosa, pero al igual que con el control remoto, lo que sucede con el teléfono es por lo menos, curioso. Uno puede estar tranquilamente viendo televisión, almorzando, duchándose, (como le pasó a un integrante de la casa ahora) durmiendo, haciendo cualquier cosa, hasta defecando, cuando suena el teléfono, y es ahí cuando surge el imperativo inconsciente que indica “ anda a contestar” nada es más importante que un teléfono sonando, tanto a que surgen discusiones como “apúrate antes que corten”, en su defensa el lento dice suelto de cuerpo que “si me necesitan de verdad, o si quieren comunicarse de verdad, llamarán de nuevo” . ¿Qué es lo que hace tan imperativo este llamado que no esperamos? Será que creemos que nos pueden decir que ganaremos un premio de un juego en el que nunca hemos participado, o que nos ofrecerán un viaje completamente gratis a donde queramos, o es porque somos negativos y pensamos que nos llamarán para avisarnos la muerte de alguien; últimamente se me ha ocurrido que estos tipos que hacen los tonos (ringtones) para teléfonos, han hecho estudios profundos y han desarrollado técnicas para que el sonido del teléfono afecte al cerebro, y libere sustancias que indiquen que hay que responder el teléfono, no importando lo que estemos haciendo (muy rebuscado). No se que será, pero el sonido de un teléfono es por lo general imperativo.
Antes me pesaba la conciencia no contestar, pensando en que podría ser alguna mala noticia o algo por el estilo, ahora, me liberé de ese peso, y respondo cuando quiero, a veces sabiendo o no quien llama, la displicencia la tengo más con el teléfono de casa, porque en lo que se refiere a celular, me hierve cuando solo te hacen sonar el teléfono, ahí me gusta saber quien es el que huevea.
Para mi, el celular es un tema sensible, no concibo a las personas que no tiene donde comunicarse cuando no están en la casa, pero las encuentro loables, y pese a que yo he querido dejar de tener celular, no lo he conseguido, mi máximo logro, ha sido mantenerlo apagado, no sin revisar cada cierto tiempo, si alguien tenía la deferencia de llamarme, muchas veces encontrándome con la triste realidad que me indicaba que no.
Para mi cumpleaños, lo apague, esperando encontrar en los momentos que lo prendía para hacer la melancólica revisión, los números de muchas personas; era curioso lo que sucedía, porque pese a que no quería que me llamaran, a la vez, sentía el deseo de que si lo hicieran, en realidad, más que no quería que me llamaran, no quería hablar para repetir lo mismo de siempre “ gracias por acordarte, si ya son ( la edad que uno cumple), si, igual he recibido llamados, los regalos están bien, nos vamos poniendo viejos, etc) y todas esas huevas que uno dice siempre para estas cosas. Hay muchos número que me hubiese gustado ver en la pantalla de mi celular, ya sea como llamada pérdida o como la introducción a un mensaje de texto, pero no, no llegaron, pero era de esperar, era el reflejo de mi siembra.
Soy un adicto a hablar por teléfono, por gusto necesidad o lo que sea, de hecho se las debo tener hinchadas al maestro de tanto que lo llamo, aparte que ahora con el plan que tengo, me siento bien al ver llamadas por más de 150 minutos que cuestan $45, me siento cagándome a la compañía, siendo que siempre al final es la compañía la que te caga a ti.
Es clásica la frase “ te llamamos”, se asume que cuando te dicen eso, es porque no lo van a hacer, y es verdad, se suponía que me iban a avisar y no lo hicieron, por lo que te mantienes esperando el llamado, revisas de vez en cuando por si no lo has escuchado, te aseguras desde que está prendido hasta que está con el máximo de volumen; al final del día, te das cuente que la hora de inicio más tarde ha llegado a su fin, y que simplemente el llamado no llegó.
Muchas veces es tanta la ansiedad de esperar un llamado particular, que cuando suena el celular, imaginas el nombre de quien quieres que te llame en el mensaje, o cuando vas a recibir el mensaje ya vas suponiendo lo que te va a decir, sin embargo esa ficción dura lo que dura el reventar de una ola, y caes a la realidad de un golpe.
El tema es el siguiente, si aquella persona de la que yo espero un llamado, también está esperando mi llamado, ¿Cuándo nos vamos a comunicar?, ¿cuando se rompa el orgullo?, ¿Cuándo alguien diga, bueno, yo gastaré esta vez? O quizá lo típico, cuando uno necesite al otro. Quizá nunca
Para terminar, miro mi celular, no hay rastros de llamados, no obstante, no claudicaré (suena a político), y seguiré esperando el llamado.
viernes, agosto 04, 2006
Quiero ser gordo.
Hace tiempo tenía ganas de escribirlo, y por ende de decirlo (quise decir a los cuatro vientos, pero me sonó como de maricón); es verdad, quiero ser gordo.
Siempre he pensado en ser feliz, y mi concepto de felicidad es sentirse bien con uno mismo y el entorno; yo no me siento bien, siempre hay algo que no me hace sentirme al 100, sin embargo, puedo decir que la felicidad es efímera, y que hay que estar muy atento a cuando llega, para disfrutarla al máximo. Por lo anterior, a la frase debo agregarle que quiero ser un gordo feliz. Pero,¿podrá darse esa mezcla?
Soy un adicto a todo, bueno a todo lo que me gusta, y uno de mis mayores placeres y adicciones es a la bebida, herramienta engordadora por excelencia. Tengo claro que no soy el máximo bebedor de gaseosas en el mundo, ni en Chile, ni si quiera en mi propio barrio quizá, pero es una adicción que si no hiciera mal, rompería los records mundiales, pero engorda y al engordar trae consigo una serie de eventuales problemas, que mejor ni estar metidos en ellos. La adicción se puede notar, más que en la cantidad, en el hecho que me gusta cualquier sabor, da lo mismo, tampoco importa el lugar donde la hayan hecho, ni la marca, una de las pocas cosas, en que no me fijo en la marca, aunque evidentemente prefiero una, la Coca- Cola.
Conozco un par de gordos, uno relativamente gordo y otro derechamente gordo; yo me considero ya un gordito, una especie de espinilla ciega de la gordura, es decir, se sabe lo que viene. Se supone que los gorditos son simpáticos, mal que mal es la manera de entrar, ya que si no tienen plata, como van a acercarse a las hembras, las que por lo demás, son muy discriminadoras, una especie de discriminación lésbica; de esta manera, siendo más gordo de lo que ya soy, veo bastante difícil que la mezcla de un gordo feliz, se logre.
Mi suerte con las mujeres, no ha sido buena (espero que mejore), y me parece que se lo debo en un 15% al hecho de no ser flaco, lo que para una descripción de Chat sería contextura media (eso si, hay que dejar claro, que no soy un gordote ni nada de eso, sino, un personaje con guatita ¿creciente? Como la luna), el otro 85% se lo debo a la maldita timidez, que se multiplica al agregarle el 15 de la poca carne abdominal sobrante, lo que suma más de cien, en fin, la pura cagá.
Envidio a las personas que son flacas y comen como si tuvieran el estómago vacío, no engordan los huevones, eso sí, yo no como en exceso, lo que me mantiene en este estado, es la bebida, la, ya no se, si bendita o maldita bebida y claro, la falta de ejercicio. En fin.
La discusión habitual ante una excesiva ingesta de bebida, es “después te quejas que estas gordo” y es cierto, me quejo, pero quiero no quejarme, y aunque mi deseo de ser gordo, no es tan real ni del alma, quiero decir que quiero tomar bebida tranquilo.
Si para tomar bebida tranquilo, tengo que decirlo, está bien, lo asumo, quiero ser gordo.
Siempre he pensado en ser feliz, y mi concepto de felicidad es sentirse bien con uno mismo y el entorno; yo no me siento bien, siempre hay algo que no me hace sentirme al 100, sin embargo, puedo decir que la felicidad es efímera, y que hay que estar muy atento a cuando llega, para disfrutarla al máximo. Por lo anterior, a la frase debo agregarle que quiero ser un gordo feliz. Pero,¿podrá darse esa mezcla?
Soy un adicto a todo, bueno a todo lo que me gusta, y uno de mis mayores placeres y adicciones es a la bebida, herramienta engordadora por excelencia. Tengo claro que no soy el máximo bebedor de gaseosas en el mundo, ni en Chile, ni si quiera en mi propio barrio quizá, pero es una adicción que si no hiciera mal, rompería los records mundiales, pero engorda y al engordar trae consigo una serie de eventuales problemas, que mejor ni estar metidos en ellos. La adicción se puede notar, más que en la cantidad, en el hecho que me gusta cualquier sabor, da lo mismo, tampoco importa el lugar donde la hayan hecho, ni la marca, una de las pocas cosas, en que no me fijo en la marca, aunque evidentemente prefiero una, la Coca- Cola.
Conozco un par de gordos, uno relativamente gordo y otro derechamente gordo; yo me considero ya un gordito, una especie de espinilla ciega de la gordura, es decir, se sabe lo que viene. Se supone que los gorditos son simpáticos, mal que mal es la manera de entrar, ya que si no tienen plata, como van a acercarse a las hembras, las que por lo demás, son muy discriminadoras, una especie de discriminación lésbica; de esta manera, siendo más gordo de lo que ya soy, veo bastante difícil que la mezcla de un gordo feliz, se logre.
Mi suerte con las mujeres, no ha sido buena (espero que mejore), y me parece que se lo debo en un 15% al hecho de no ser flaco, lo que para una descripción de Chat sería contextura media (eso si, hay que dejar claro, que no soy un gordote ni nada de eso, sino, un personaje con guatita ¿creciente? Como la luna), el otro 85% se lo debo a la maldita timidez, que se multiplica al agregarle el 15 de la poca carne abdominal sobrante, lo que suma más de cien, en fin, la pura cagá.
Envidio a las personas que son flacas y comen como si tuvieran el estómago vacío, no engordan los huevones, eso sí, yo no como en exceso, lo que me mantiene en este estado, es la bebida, la, ya no se, si bendita o maldita bebida y claro, la falta de ejercicio. En fin.
La discusión habitual ante una excesiva ingesta de bebida, es “después te quejas que estas gordo” y es cierto, me quejo, pero quiero no quejarme, y aunque mi deseo de ser gordo, no es tan real ni del alma, quiero decir que quiero tomar bebida tranquilo.
Si para tomar bebida tranquilo, tengo que decirlo, está bien, lo asumo, quiero ser gordo.
La rueda está girando
La verdad, es que aún no he podido comprobar a ciencia cierta la existencia de la rueda; pero más allá de la existencia de la prueba, lo que no he podido comprobar es si acaso gira. Me gustaría poder dilucidar este problema, para así poder orientar mi actuar para con los demás, lo digo, porque soy asiduo a inhibir muchas conductas, pensamientos y demases, por el maldito temor al giro, y quedar sumergido en la parte baja de la rueda.
De lo que nunca estaré de acuerdo, es de hacerle daño a terceros, para mi ese tipo de personas, no debería existir, y si es que es necesario, para que no existan, habrá que matarlos (miedo al giro). Muchas veces uno provoca daño de manera inconsciente, lo que sería el daño psicológico, el cual es muy difícil darse cuenta si ha provocado un efecto negativo en el tercero, no obstante cuando uno está consciente de que el daño se ha generado, no basta con disculparse, sino hay que remendar el error, y la mejor manera de remendarlo es no volverlo a cometer.
Es probable que sea pretencioso de mi parte, buscarle el giro a la rueda, con la escasa información, resulta osado, pero no menos valedero pensar que la rueda si está girando, quizá no relacionado directamente conmigo, pero si de manera indirecta.
Se que soy un asiduo “pasa royos”, por lo mismo quizá sea algo que sólo veo yo, ya que esa condición, me permite mirar bajo la apariencia.
Hace muy poco me dijeron una frase muy sabia, “lo malo hay que pasarlo rápido” si es que va a girar para dejarme abajo, que lo haga luego, de esa manera, me queda más tiempo, para intentar quedar arriba; por ahora, siento que estoy de a poco, muy poco, pero subiendo al fin.
De lo que nunca estaré de acuerdo, es de hacerle daño a terceros, para mi ese tipo de personas, no debería existir, y si es que es necesario, para que no existan, habrá que matarlos (miedo al giro). Muchas veces uno provoca daño de manera inconsciente, lo que sería el daño psicológico, el cual es muy difícil darse cuenta si ha provocado un efecto negativo en el tercero, no obstante cuando uno está consciente de que el daño se ha generado, no basta con disculparse, sino hay que remendar el error, y la mejor manera de remendarlo es no volverlo a cometer.
Es probable que sea pretencioso de mi parte, buscarle el giro a la rueda, con la escasa información, resulta osado, pero no menos valedero pensar que la rueda si está girando, quizá no relacionado directamente conmigo, pero si de manera indirecta.
Se que soy un asiduo “pasa royos”, por lo mismo quizá sea algo que sólo veo yo, ya que esa condición, me permite mirar bajo la apariencia.
Hace muy poco me dijeron una frase muy sabia, “lo malo hay que pasarlo rápido” si es que va a girar para dejarme abajo, que lo haga luego, de esa manera, me queda más tiempo, para intentar quedar arriba; por ahora, siento que estoy de a poco, muy poco, pero subiendo al fin.
viernes, junio 16, 2006
Todo se paga

Desde un par de días, he podido comprobar que todas las cosas se pagan, que nada sale gratis, que tenemos que mirarlo con ojo clínico para observarlo muchas veces, pero es así; y hay que ser crítico para reconocer que muchas cosas que quizá agradecemos, son solo una pequeña recompensa al gasto provocado antes.
Partiendo con un ejemplo que puede ser compartido o no, y que puede ser muy alejado de la ortodoxia; en el caso, que quedamos inválidos, y que nuestro desplazamiento, depende en un cien por ciento de una silla de rueda, y misteriosamente, cuando se creía que jamás se iban a tener los medios para adquirir la silla de ruedas necesaria, aparece un señor que nadie conoce, con cara de buena persona, y que dice que viene a regalar esa silla de rueda; es cierto, la reacción es el agradecimiento a lo divino, a eso que no sabemos como es, pero que decimos estar cerca, es el agradecimiento transformado en fidelidad y no poner dudas. Aquí es donde yo quiero observar un poco más y observar bajo el agua, ¿qué hay que agradecer? , ¿quedar inválidos?, Depender eternamente de una silla de ruedas? No lo se, solo se que ese agradecimiento, es protocolar, tal como el agradecimiento a un tipo que se le paga para que nos preste el servicio, como dirían algunos que para el resto son seres fríos, se les paga para eso, en este caso, me parece que pudiera ser lo mismo, yo pago esa misteriosa entrega de la silla de ruedas, con mi invalidez, la invalidez es el costo, de un agradecimiento protocolar a quien sabe quien.
Puede ser un pensamiento, bajo la perspectiva de un patán, que tiene tiempo para darse cuenta de ese tipo de cosas, o bajo el prisma, de un no creyente, o la de un mal agradecido de las cosas que nos entrega el más allá, o simplemente, y quizá la más probable, la de un tipo realista, que separa muy bien las cosas y no se deja amedrentar por el maldito protocolo.
Otro ejemplo, quizá un poco más banal, puede ser, el de aquel tipo, que va caminando con su inseguridad habitual por un camino, no queriendo encontrarse con una persona x ( ese no queriendo, en su inconsciente), y que misteriosamente se encuentra con una persona que lo detiene un momento para intercambiar un par de palabras, las necesarias, para dar tiempo, a que esa persona que no se quería encontrar pasará adelante de los ojos de este tipo, evitando de esta manera el fatal encuentro. El tipo, en un gesto disciplinado, carente de todo tipo de pensamiento y racionalidad, apunta al cielo y versa palabras de agradecimiento, a aquella deidad, que muchas veces, inspira temor (el mismo que siento al escribir estos párrafos); lo que no se da cuenta ese tipo, es que ese es el costo que pagará más adelante, cuando todos sus planes se vayan a la basura, producto de nadie sabe que.
El problema surge cuando ese costo se hace cada vez más alto, y ya no se tiene el efectivo para pagarlo, y se empieza a pedir créditos, y de una u otra manera, se empieza a hipotecar el futuro. Quizá yo esté pagando el costo de mis pensamientos, y me doy cuenta que ya no me queda efectivo, como también me doy cuenta que nadie me da la oportunidad de ganarme ese efectivo, entonces ¿estoy condenado a vivir endeudado? , ¿Estoy hipotecando mi futuro?, ¿ya lo hipotequé? No lo se, solo se , que esto es similar a esa ridiculez de los que ofrecen trabajo, de pedir a gente con experiencia, si nadie le entrega la oportunidad de adquirir experiencia a los jóvenes, ¿quién mierda va a tener esa experiencia que se solicita? Nadie; acá es lo mismo, ¿como mierda me puedo hacer cargo de ese efectivo, si nadie me da la oportunidad de ganármelo? Bueno, es difícil.
Esto de que todo se pague, está muy relacionado con lo que llamo la rueda de la vida, sólo que en este caso, el disfrute, depende más allá de poder mantenerte en el lugar, de si quieres o no, estar consciente de ese costo que hay que pagar. Los metafísicos dicen que todo se paga, si no en esta vida, en la otra, pero se paga. Ese tipo de frase, me empelotan, son condicionantes, para dirigir por medio de las conciencias, las acciones del resto; que terrible, es privarse de hacer las cosas porque le puede pasar o tocar a uno, que lata más grande, por lo mismo, cuando me refiero a que todo se paga, lo haga , orientándolo a que lo que nos parece extrañamente excelente, lo que da pie para acuñar la frase “ era muy bonito (o bueno) para ser verdad” que entre líneas habla precisamente de que todo se paga, que nada es perfecto.
Hay que tener cuenta, el momento en que se paga el costo, si es antes o después, en este último ejemplo, el costo se pago después lo “malo” pasó después de lo “bueno” y eso, deja un gusto amargo, sin embargo, cuando pasa lo “malo” pasa primero que lo “bueno”, ese gusto ya no es tan amargo, hasta se torna sabroso, pese a que lo malo sigue estando, en este caso, y contrariando a la multiplicación o la suma matemática, el orden de los factores si afecta al producto. Esto es similar a cuando uno cree perder mil pesos, y los das por perdido, tu conciente te dice, están perdidos (eso sería lo malo), sin embargo, después de pasar mucho tiempo, metes tu mano al bolsillo de un pantalón que no usabas hace tiempo, y te encuentras con mil pesos (eso sería lo bueno), en ese momento, ya dejas de pensar en los mil que perdiste, y disfrutas de los que acabas de encontrar.
Prefiero pagar los costos antes, y dejar la mochila a un lado, para agradecer con los hombros livianos y disfrutar de lo que uno “merece”.
Partiendo con un ejemplo que puede ser compartido o no, y que puede ser muy alejado de la ortodoxia; en el caso, que quedamos inválidos, y que nuestro desplazamiento, depende en un cien por ciento de una silla de rueda, y misteriosamente, cuando se creía que jamás se iban a tener los medios para adquirir la silla de ruedas necesaria, aparece un señor que nadie conoce, con cara de buena persona, y que dice que viene a regalar esa silla de rueda; es cierto, la reacción es el agradecimiento a lo divino, a eso que no sabemos como es, pero que decimos estar cerca, es el agradecimiento transformado en fidelidad y no poner dudas. Aquí es donde yo quiero observar un poco más y observar bajo el agua, ¿qué hay que agradecer? , ¿quedar inválidos?, Depender eternamente de una silla de ruedas? No lo se, solo se que ese agradecimiento, es protocolar, tal como el agradecimiento a un tipo que se le paga para que nos preste el servicio, como dirían algunos que para el resto son seres fríos, se les paga para eso, en este caso, me parece que pudiera ser lo mismo, yo pago esa misteriosa entrega de la silla de ruedas, con mi invalidez, la invalidez es el costo, de un agradecimiento protocolar a quien sabe quien.
Puede ser un pensamiento, bajo la perspectiva de un patán, que tiene tiempo para darse cuenta de ese tipo de cosas, o bajo el prisma, de un no creyente, o la de un mal agradecido de las cosas que nos entrega el más allá, o simplemente, y quizá la más probable, la de un tipo realista, que separa muy bien las cosas y no se deja amedrentar por el maldito protocolo.
Otro ejemplo, quizá un poco más banal, puede ser, el de aquel tipo, que va caminando con su inseguridad habitual por un camino, no queriendo encontrarse con una persona x ( ese no queriendo, en su inconsciente), y que misteriosamente se encuentra con una persona que lo detiene un momento para intercambiar un par de palabras, las necesarias, para dar tiempo, a que esa persona que no se quería encontrar pasará adelante de los ojos de este tipo, evitando de esta manera el fatal encuentro. El tipo, en un gesto disciplinado, carente de todo tipo de pensamiento y racionalidad, apunta al cielo y versa palabras de agradecimiento, a aquella deidad, que muchas veces, inspira temor (el mismo que siento al escribir estos párrafos); lo que no se da cuenta ese tipo, es que ese es el costo que pagará más adelante, cuando todos sus planes se vayan a la basura, producto de nadie sabe que.
El problema surge cuando ese costo se hace cada vez más alto, y ya no se tiene el efectivo para pagarlo, y se empieza a pedir créditos, y de una u otra manera, se empieza a hipotecar el futuro. Quizá yo esté pagando el costo de mis pensamientos, y me doy cuenta que ya no me queda efectivo, como también me doy cuenta que nadie me da la oportunidad de ganarme ese efectivo, entonces ¿estoy condenado a vivir endeudado? , ¿Estoy hipotecando mi futuro?, ¿ya lo hipotequé? No lo se, solo se , que esto es similar a esa ridiculez de los que ofrecen trabajo, de pedir a gente con experiencia, si nadie le entrega la oportunidad de adquirir experiencia a los jóvenes, ¿quién mierda va a tener esa experiencia que se solicita? Nadie; acá es lo mismo, ¿como mierda me puedo hacer cargo de ese efectivo, si nadie me da la oportunidad de ganármelo? Bueno, es difícil.
Esto de que todo se pague, está muy relacionado con lo que llamo la rueda de la vida, sólo que en este caso, el disfrute, depende más allá de poder mantenerte en el lugar, de si quieres o no, estar consciente de ese costo que hay que pagar. Los metafísicos dicen que todo se paga, si no en esta vida, en la otra, pero se paga. Ese tipo de frase, me empelotan, son condicionantes, para dirigir por medio de las conciencias, las acciones del resto; que terrible, es privarse de hacer las cosas porque le puede pasar o tocar a uno, que lata más grande, por lo mismo, cuando me refiero a que todo se paga, lo haga , orientándolo a que lo que nos parece extrañamente excelente, lo que da pie para acuñar la frase “ era muy bonito (o bueno) para ser verdad” que entre líneas habla precisamente de que todo se paga, que nada es perfecto.
Hay que tener cuenta, el momento en que se paga el costo, si es antes o después, en este último ejemplo, el costo se pago después lo “malo” pasó después de lo “bueno” y eso, deja un gusto amargo, sin embargo, cuando pasa lo “malo” pasa primero que lo “bueno”, ese gusto ya no es tan amargo, hasta se torna sabroso, pese a que lo malo sigue estando, en este caso, y contrariando a la multiplicación o la suma matemática, el orden de los factores si afecta al producto. Esto es similar a cuando uno cree perder mil pesos, y los das por perdido, tu conciente te dice, están perdidos (eso sería lo malo), sin embargo, después de pasar mucho tiempo, metes tu mano al bolsillo de un pantalón que no usabas hace tiempo, y te encuentras con mil pesos (eso sería lo bueno), en ese momento, ya dejas de pensar en los mil que perdiste, y disfrutas de los que acabas de encontrar.
Prefiero pagar los costos antes, y dejar la mochila a un lado, para agradecer con los hombros livianos y disfrutar de lo que uno “merece”.
sábado, mayo 27, 2006
Fealdad objetiva

“Te encontraron feo (a)”, luego de escuchar esta frase a terceros, reflexioné y me hice la siguiente pregunta ¿qué es ser feo (a)? Es difícil la respuesta, ya que es subjetiva, no es blanco ni negro, sino una escala de grises.
Siento que verdades absolutas casi no existen, y la subjetividad es parte de nuestras vidas; y digo casi, porque una verdad absoluta puede ser, que todos en algún momento nos moriremos. Un claro ejemplo de subjetividad es la belleza, porque inmediatamente del ¿qué es ser feo(a)?, viene el ¿qué es ser lindo (a)?. Dejémoslo en que la respuesta es un misterio.
Personalmente propongo la hipótesis que existe la posibilidad de que haya una fealdad objetiva, ese tipo de fealdad que ni el campeón mundial del mal gusto, la encontraría linda, y que en el caso de las personas, correspondería principalmente a defectos físicos notorios, ya sea productos de algún accidente, o directamente desde la fábrica. Hay que tener claro que cuando uno habla de belleza en humanos, por lo general se refiere al rostro y ese es el punto donde el defecto, objetiviza la fealdad. Se que mis hipótesis no son muy populares, precisamente por la subjetividad, pero en este busco encontrar un consenso
Siempre he creído que las frases populares son muy sabias, pese a que hay para todas las situaciones, y en este caso, la más sabia de las frases es”que en gustos no hay nada escrito”, lo que lleva de la mano a la otra frase que dice “a nadie le falta dios”. De la primera, estoy seguro, pero de la segunda no tanto, porque hay casos y casos.
Muchas veces he comentado y he escuchado comentarios al estilo de “¿quién tendrá el estomago?, al ver a una mujer en el límite de la fealdad objetiva, embarazada y es verdad, explicaciones amorosas o de gusto no le encuentro; para mi son el tipo de mujeres que dejan de ser feas cuando el alcohol está en exceso en el cerebro del macho en cuestión. Lo mismo pasa en el caso de los hombres, esos que te hacen pensar ¿quién querrá tener un hijo con este tipo?, en este caso, sería el tipo de hombre que su belleza se hace proporcional al grosor de su billetera.
Para mi, un caso emblemático de estomago de lata o simplemente ausencia de estomago es el del que le hizo la gracia a la valdiviana más detalles están de más), muchos creemos que merece un monumento. Es el caso emblemático de “que en gustos no hay nada escrito”.
Dejo planteada la inquietud que belleza no existe como concepto objetivo, lo que se contrapone con la eventual existencia de una fealdad objetiva. Por mi parte, trato de conformarme con ser un feo subjetivo.
sábado, mayo 20, 2006
Mensajes impersonales

A veces me da impotencia de sentirme parte de este mundo cada día más impersonal, y que mis intentos por revertir esta situación sean vanos. La experiencia se ha encargado de demostrarme que la falta de comunicación, y peor aún, que la mala comunicación nos hacen trastornarnos a priori, sin ir al fondo del mensaje y sin darnos el tiempo de saber que es lo que realmente se nos quiere decir.
Está más que claro que la prosodia es fundamental para una buena comunicación, pero eso requiere un conocimiento de la persona a la que se le está escuchando, ya que son precisamente los tonos de voz, las pausas, los rostros, etc, las que nos entregan información adicional a las palabras propiamente tal, sin embargo, hay que tener un cuidado especial para que podamos interpretar de buena manera lo que se nos quiere comunicar.
Mi conflicto con los mensajes de texto de los celulares y su impersonalidad, es particular, ya que siento que prestan una excelente utilidad, en lo que se refiere a información, instrucciones o cualquier cosa que no requiera de la prosodia, es decir, que sean impersonales. Pero a través de ellos no se puede expresar sentimientos, emociones, urgencias, etc, solo cosas planas. Su utilidad, nadie la niega.
Me gusta que las cosas se hablen cara a cara, que las noticias se den cara a cara, si el mensaje que se quiere entregar es bueno o malo, favorable o no, debe entregarse cara a cara, para comprender la esencia misma de ese mensaje y de una u otra manera, reproducirlo de acuerdo al contexto en el que se desarrolló. A una persona cualquiera, le puede llegar un mensaje que diga “te amo”, pero ¿qué veracidad hay en ese mensaje?, ¿quien le puede asegurar a esa persona, que el dueño del teléfono, no escribió ese mensaje, peor aún, que el dueño del teléfono, ni siquiera esté consciente que ese mensaje se envió desde su celular? Nadie. En cambio frente a frente, el mensaje entre líneas, ese que va más allá de las palabras va tornando vital importancia, para poder descifrar el contenido del mensaje entregado. Por lo anterior, no es difícil recordar situaciones en las que por vía de terceras personas nos hacen llegar un mensaje, y nosotros preguntamos “¿pero como te lo dijo?, ¿con que cara? En que tono?”.
Quizá nadie pueda decir con total certeza, cuál es el método más efectivo para comunicarse de manera excelente, pero siento que una buena forma es tomarse todo el tiempo necesario para entender lo que se nos quiere decir, cualquier duda, por mínima que sea, hacerla saber a quien nos está entregando el mensaje, incluso usando preguntas que para muchos podrían resultar tontas como “estás tratando de decir que…”, eliminar nuestra soberbia de creer que lo sabemos todo, que lo captamos todo rápido, que somos listos para entender lo que nos dicen; también es importante no temerle al dicho popular que dice “ a buen entendedor, pocas palabras”, si no es un concurso, lo que importa no es quien entiende más rápido, sino quien entiende bien, y si para entender bien, se necesitan muchísimas palabras, que se usen.
Más allá de las llamadas hombrías o valentías y todas esas cosas por las que se dice esta frase, yo lo digo para poder entender correctamente, si quieres decirme algo, dímelo en la cara, o por último, asegúrate que te escuche.
lunes, mayo 01, 2006
Derechos inhumanos

Para nadie es un misterio que estas fechas que se han hecho “tradicionales”, como el 1 de mayo, el 11 de septiembre por ejemplo, es sinónimo de destrozo y vandalismo, como tampoco para nadie es un misterio la solución.
Resulta casi chistoso que se hagan reformas, se dicten leyes, se firmen tratados, se asista a conferencias, se ocupen tantas neuronas para proteger a los delincuentes y vandálicos. Es sabido que un delincuente es un tipo rencoroso que cobrará venganza si alguno de sus planes ha fallado, y si la venganza no es cobrada por ellos, lo es por sus familiares, que no por casualidad son de la misma calaña; pongo este caso, porque soy de la idea que frente a una disputa física con un delincuente , la cosa es a matar o morir, por lo que si uno puede tomar delantera, hay que aprovecharla hasta el final, es decir hasta la mejor vida (para ellos), de lo contrario si se le dejan moretones y amenazas ordinarias, el delincuente volverá y el que pasará a mejor vida será el que no aprovechó la oportunidad.
Que las cárceles son verdaderas escuelas de la delincuencia tampoco es un misterio para nadie, por lo mismo, ¿será la cárcel el lugar donde deben ir los delincuentes? ¿Será la cárcel un reformatorio para estos seres? Creo que no. Muchos son los reportajes donde muestran las condiciones en las que viven los reos, que viven hacinados, que no tienen agua caliente, que los baños, son insalubres, que viven 10 en una pieza para 4, que aquí que allá; ¿pero merecen más estos inadaptados? No. Los muy canallas y cara duras, dicen que se encuentran en condiciones inhumanas y abogan a los derechos humanos. Ja ja. ¿Se preguntaron si el acto que los llevó a la cárcel era inhumano? ¿Qué estaban violando unos de los derechos más humanos, el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de su persona? Pero que cara de nalga, agradezcan que les den comida gratis sin esfuerzo y cierren la boca. Si de mi dependiera, la idea de la isla nunca la he encontrado muy tonta, hay que recordar a Dawson, con la diferencia que aquella vez no eran delincuentes ni lo merecían.
Me da la impresión que estas fechas en que se sabe que habrá disturbios, es una especie de panorama para los imbéciles, es su momento de gloria y fama grupal, quizá en el día van a hacer disturbios, para llegar en la noche a la casa a ver las noticias y reconocerse y reconocer a sus amigotes, además deben sacar cuentas alegres de cómo aumenta su currículo de destrozos; quizá después se juntan y festejan lo que para ellos no es más que un triunfo huevón, porque ni les subieron el sueldo, ni les ofrecieron trabajo, ni han cambiado de vida, siguen viviendo en la misma mierda, todo queda igual, entonces ¿por qué pelean? Por lo que es justo, sería la respuesta más facilista, pero que no dice nada, porque rompiendo vidrios , tirando piedras, armando barricadas, haciendo disturbios en general, nadie sabe lo que quieren, ¿o acaso no saben conversar para pedir lo que quieren?, si es así, no son personas y debe tratárseles como tales. He tratado desde mi estrechez parietal, de entenderlos y ser benevolente, pero al parecer no se puede con estos pelotas.
Siempre he tenido la impresión que las cosas no se hacen, porque no se quiere; ¿qué se puede hacer en este caso? Me da la impresión que es fácil, hay que convocar a la asociación de derechos inhumanos, cuyo presidente, es famoso por andar reclamando huevas y no trabajarle un peso a nadie, y que en un llamado nacional, advierta que se tendrá verdadera mano dura, y que quienes no quieran ser víctimas de la imparcialidad, se retiren del lugar en que noten que se están desarrollando disturbios, de lo contrario, se les contemplará como uno más de los inadaptados. El tema acá no es que se reúnan, hagan marchas, se convoque a mucha gente, se proteste, no; el problema es que se produzcan disturbios, y se viole la voluntad de terceros. Por lo mismo, se advierte esto, con unos dos días de anticipación, para que no se diga después que nadie les avisó, que no sabían y todas esas excusas; por supuesto que la idea no es volver a un régimen militar ni nada de eso, simplemente la idea es civilizar aunque sea a la fuerza. Después de eso, que se realice la convocatoria y los actos masivos, porque insisto, la idea no es que se supriman, sino que se hagan como deben; carabineros tiene que haber, porque para eso están , para resguardar el orden público; el hecho que estén , no es sinónimo de provocación, como muchos después exponen ante las cámaras; y si fuera así, es tan fácil como usar un poquito la inteligencia que nos permite ser superiores a los animales y no caer en el jueguito, de personas que quizá con suerte tienen cuarto medio. En caso que comiencen los disturbios, con un megáfono se advierte nuevamente, unas dos veces; que de seguir la situación, se actuará con fuerza por ambos lados, porque “estan rodeados”, y que quienes no quieran ser víctimas de esa fuerza, se retiren en el mismo instante; si siguen los disturbios, se entra con todo, luego de haber dado el tiempo necesario para que se retiren los “inocentes”, y cuando digo con todo, es con todo; el carro lanza aguas, avanza a toda velocidad arrasando con lo que encuentre a su paso, con encapuchados, “combatientes”, con todo; atrás, viene el personal con escudos, lumas y agarran a palo, a cuanto pelota encuentren en el paso, más atrás, viene la famosa micro verde y van recogiendo los restos, digo a los prisioneros; arriba les hacen jurar a palos que no lo volverán a hacer y después que se recuperen de los hematomas, los hacen realizar acciones para la comunidad, como pintar los edificios que mancharon, barrer las calles y todo eso. Después de eso se hace un anuncio público que se veló por los derechos humanos, pero de las personas pacíficas que no quieren verse envueltas en esos disturbios, y que se hizo una especie de intercambio, quizá efectivamente se maltrató a cientos de personas, pero todo para resguardar los derechos humanos de otras miles, algo así como unos pocos por muchos. Así, todos los huevones quedan contentos, las agrupaciones huevonas, la gente que repudia estos actos, los que la organizan, los pacos, las autoridades y los vandálicos que salieron en la tele. Que mejor.
Es probable que este texto siga vigente por muchos años más, porque no me cabe duda que esos actos se seguirán produciendo si los que deben hacerlo no se ponen los pantalones pronto. Por lo mismo, una buena recomendación sería que aprendamos a comunicarnos.
martes, abril 18, 2006
El porvenir del culo

Hace tiempo que tengo una especie de rabia contenida en contra de aquellos personajes que creen que están resguardándonos de la maldad, de la inmoralidad, de la suciedad y todas esas cosas con las que ellos se ganan la vida. Acaparan páginas de diarios, programas de televisión, y lo que es peor acaparan poder; un poder que no saben ocupar, nada más que para sus propios y cabrones intereses.
Me da la impresión que son personas que no tiene mucho que hacer en sus vidas, seguramente, hacen la dinámica del zancudo, y les chupan la sangre a sus seudo honorables socios de la agrupación. ¿Será acaso que tienen una comunicación especial y egoísta con alguna deidad?, ¿será que son los nuevos enviados del señor? Algo así como el pariente lejano de Jesús; pero mi duda más aterradora es ¿quién mierda se creen que son?.
Si ellos creen que ciertas cosas, creaciones, acciones, circunstancias, etc son malas para la sociedad, por favor no generalicen, no piensen que le hacen un bien a todos, sólo piensen en ustedes y sus familias, no piensen en los demás hay gente que ni siquiera cree en Dios y ustedes los resguardan, mientras que lo único que se quiere es ser libre, poder hacer lo que se quiera con sus propias vidas.
Es absurdo que ellos decidan lo que uno puede o no ver, hacer, querer, desear, etc. Han jodido tanto por la píldora del día después; además entre otras cosas, hueviaron tanto para que no viniera Tunick, tanto para que no se diera la última tentación de Cristo en Chile, y lo consiguieron por un tiempo, pero las generaciones van cambiando, estamos en una generación casi de libertinaje de pensamiento, sólo es cosa de escuchar el programa del Rumpy, me imagino que ellos no lo escuchan, ¿por qué? Bueno, aparte de todos esos cuestionamientos intolerables, la repuesta es fácil, simplemente porque no prenden la radio, o más fino aún, no la sintonizan, mientras dura el programa;¿por qué no hacen lo mismo con las obras de arte, con las películas, las acciones y los pensamientos en general? Si lo encuentran ofensivo, aléjense, váyanse a una isla, formen un país independiente, vayan a hueviar a otro lado, a mí y los que creemos en las libertades ordenadas, no nos caguen la vida, no dispongan de nosotros, ya nos vasta con que intente disponer la Iglesia, asociaciones patéticas no queremos.
Si a sus hijos quieren impregnarles valores, moralidad y todas esas cosas que lo único que consiguen es ser prisioneros de la conciencia, háganlo con ellos, métanlos a colegios donde les enseñen a rezar antes que a tolerar y respetar las elecciones de las demás personas, o a conventos, que sería una buena solución, para que no se reproduzca más este tipo de seres caga vida ajenas; encárguense de ellos, de mantenerlos en esa burbuja, pero no nos hueveen a nosotros, los que queremos conocer la realidad y ser partes de este mundo, adáptense
Para finalizar, y solidarizando con esta eventual adaptación que bastante falta les hace, les podría proponer algunos nombres; podría ser porvenir de nuestra agrupación, porvenir de nuestra familia, porvenir de unos pocos, y por último, si tanto les molesta y tanto les preocupa, llámense el porvenir del culo.
domingo, abril 02, 2006
Intereses inconscientes
Mucho se pregona por la vida, que uno tiene que hacer las cosas desinteresadamente, que no hay que ser interesado, que hay que hacerlas sin esperar nada a cambio, y todas esas cosas con las que te envenenan la cabeza; pero con el correr del tiempo, me he dado cuenta que eso es casi imposible, por no decir imposible a secas, y lo digo porque desde el acto más noble, al más canalla que realicemos, siempre lleva un interés por conseguir algo, que puede ser oculto o explícito. Por lo anterior, creo que los dichos mencionados, deberían cambiar, o mejor dicho adecuarlos a la altura de las circunstancias, o sea, decir “no tengas intereses malos”, o “no tengas intereses tan ambiciosos por hacer lo que haces”, si lo que queremos es mejorar los sentimientos, pero creo más fielmente que adecuados o no, suenan siúticos, y solo sobran en el vocabulario colectivo de las que se hacen llamar personas.
Pienso, que reconocer que los intereses nos pertenecen y los vamos cargando día tras día, va trasparentando las relaciones humanas que cada día se hacen más insostenibles, por la banalidad que las rodea, por ese sentimiento individualista, que se ha encargado de carcomer la vida en sociedad (me refiero a sociedad como conjunto de personas, y no como entidad imponente de reglas que están al límite de lo obsoleto).
Los intereses, por muy saludables que sean, son intereses al fin y al cabo; similar a una mentirita blanca, que es mentira a toda costa, no importando el color que se le adjetive; los calificaré según su calidad como piadosos, medios, sucios y misceláneos. Un ejemplo de interés sano o piadoso si así se le puede llamar, sería el sentirse bien consigo mismo, que se daría por ejemplo al ayudar a cruzar la calle a alguien o ayudar a transportar bolsos pesados, otro sería intentar humanizar el mundo, que se daría cediendo el lugar (especialmente a los autos que quieren meterse en una fila interminable), ayudando sin que sea solicitada la ayuda, etc. Un ejemplo de interés medio sería cuando se hacen favores sin nada a cambio en el momento, pero abonando la cuenta corriente de favores por pedir a futuro (es decir cuando se cobran favores). Un ejemplo de interés sucio, es cuando ya se exige el vil pero necesario dinero a cambio. Ejemplos de intereses misceláneos, serían las actividades que realizamos a diario y que no involucran a terceras personas, como por ejemplo, dormimos, porque nos interesa descansar, caminamos, porque nos interesa desplazarnos, y así la larga lista de actividades cotidianas necesarias para sobrevivir.
Querámoslo o no, somos interesados, yo soy nadie para juzgar lo bueno o lo malo de los intereses, pero en mi interés piadoso de humanizar un poco, desearía que se transparentaran las cosas, para que de alguna manera, se vaya acabando el estiércol que nos rodea, y nos hace sumergirnos en nuestros suburbios morales hipócritas y cínicos que nos hacen creernos los dueños de la perfección y que no nos interesamos al hacer las cosas. Luego de reconocer que somos interesados, sería “interesante” procurar, que nuestros intereses no fuesen sucios o tan sucios, para así, no seguir ensuciando lo que se resiste a limpiarse, la humanidad.
Pienso, que reconocer que los intereses nos pertenecen y los vamos cargando día tras día, va trasparentando las relaciones humanas que cada día se hacen más insostenibles, por la banalidad que las rodea, por ese sentimiento individualista, que se ha encargado de carcomer la vida en sociedad (me refiero a sociedad como conjunto de personas, y no como entidad imponente de reglas que están al límite de lo obsoleto).
Los intereses, por muy saludables que sean, son intereses al fin y al cabo; similar a una mentirita blanca, que es mentira a toda costa, no importando el color que se le adjetive; los calificaré según su calidad como piadosos, medios, sucios y misceláneos. Un ejemplo de interés sano o piadoso si así se le puede llamar, sería el sentirse bien consigo mismo, que se daría por ejemplo al ayudar a cruzar la calle a alguien o ayudar a transportar bolsos pesados, otro sería intentar humanizar el mundo, que se daría cediendo el lugar (especialmente a los autos que quieren meterse en una fila interminable), ayudando sin que sea solicitada la ayuda, etc. Un ejemplo de interés medio sería cuando se hacen favores sin nada a cambio en el momento, pero abonando la cuenta corriente de favores por pedir a futuro (es decir cuando se cobran favores). Un ejemplo de interés sucio, es cuando ya se exige el vil pero necesario dinero a cambio. Ejemplos de intereses misceláneos, serían las actividades que realizamos a diario y que no involucran a terceras personas, como por ejemplo, dormimos, porque nos interesa descansar, caminamos, porque nos interesa desplazarnos, y así la larga lista de actividades cotidianas necesarias para sobrevivir.
Querámoslo o no, somos interesados, yo soy nadie para juzgar lo bueno o lo malo de los intereses, pero en mi interés piadoso de humanizar un poco, desearía que se transparentaran las cosas, para que de alguna manera, se vaya acabando el estiércol que nos rodea, y nos hace sumergirnos en nuestros suburbios morales hipócritas y cínicos que nos hacen creernos los dueños de la perfección y que no nos interesamos al hacer las cosas. Luego de reconocer que somos interesados, sería “interesante” procurar, que nuestros intereses no fuesen sucios o tan sucios, para así, no seguir ensuciando lo que se resiste a limpiarse, la humanidad.
viernes, marzo 17, 2006
La rueda de la vida

Nunca he tenido muy clara mi postura ante las cosas que son difíciles de comprobar, o que van más allá de lo físico; léase fenómenos paranormales, parasicología, metafísica, etc. Dependiendo el día, soy escéptico o creyente incondicional, dependiendo de las experiencias previas recientes que haya tenido.
Siempre he creído que los dichos populares tienen mucho de cierto, el problema es que hay dichos para todos los gustos, unos a favor otros en contra, es decir para lo que se pida hay, lo que hace más complicada las intenciones de encontrar una verdad que se acerque a lo absoluto.
Me referiré a un ápice de la metafísica específicamente a la Ley del Ritmo que nos dice que todo fluye y refluye; que a una época negativa le sigue una positiva. Todo se eleva y cae. De lo último se desprende el dicho popular que dice “ todo lo que sube, tiene que caer”. Es a lo que yo le llamo la “rueda de la vida” la que va constantemente girando y que uno debería ser lo suficientemente hábil, como para mantenerse siempre en un término medio, lo que equivaldría a una especie de felicidad, que se traduciría más claramente en un estado de armonía y tranquilidad; sin embargo, los obstáculos que nos pone la vida, nos hace transitar entre la parte superior y la inferior de la rueda, resultándonos sumamente difícil mantenernos en el medio de esta. Necesariamente, mientras hay personas que están abajo en la rueda, hay otras que están arriba y es aquí donde hay que tener cuidado, ya que como lo dice la ley del ritmo, todo lo que se eleva, tiene que caer; por lo que es recomendable, disfrutar al máximo cuando se está arriba, pero siempre preparándose para el momento en que se va a caer inevitablemente, para que de esa manera la caída no sea tan abrupta y deje huellas irreparables.
Dentro de mi seudo bipolaridad auto diagnosticada, creo que me encuentro en estos momentos en la parte de abajo de la rueda, pero que gracias a la información que se me había entregado con anterioridad a los hechos, ya estoy sintiendo el impulso para mantenerme por un tiempo en la medianía, antes de volver a bajar o subir; eso se lo agradezco al siempre fiel Maestro. Lo lamentable de todo esto, es que siento que me levantaron para dejarme caer, lo que sin duda, resulta muy desilusionante y habla de la calidad de usuarios de esta, a veces, ingrata rueda. Al ser una rueda cosmopolita, está llena de personas muy distintas entre sí, lo que lo atribuiríamos a la ley de la polaridad, lo que va mostrando la rosa cromática encargada de colorear esta rueda y de decirnos que la vida no es solo color de rosas como muchas veces creemos o nos hacen creer y es este tipo de personas, el que hace que la rueda no se mantenga en equilibrio, porque en su afán de mantenerse siempre arriba, no son capaces de discernir sus actos para con las otras personas que co-habitan la rueda, siendo capaces de cualquier acto para mantenerse en esa especie de estatus que creen que les entrega el estar en la parte superior.
Quiero dejar en claro que no pretendo generalizar, y que entiendo perfectamente que arriba de la rueda, hay gente que se lo merece y que no, y que abajo ocurre lo mismo; lo que si molesta es aquellos que se hacen llamar gente, que estan dispuesto a todo para mantenerse arriba de la rueda, soplando aires de ostentación y alcurnia, que no les pertenece, que no son más que una simple maqueta que se han encargado de confeccionar para mantenerse en esos submundillos, donde la mierda es la reina por excelencia.
Es a ese tipo de persona a la que me quiero dirigir, porque lamentablemente para ellos , si es que estas leyes metafísicas existen, tengo el deber de informarles que se cuiden de aquel momento en que insoslayablemente van a caer y que por las malas siembras realizadas mientras estuvieron arriba, no van a tener que amistades cosechar, para comenzar el repunte, sin embargo, eso se contradice con mi hipótesis de que solo en las películas ganan los buenos, porque creo que en la vida real, el carro de la victoria es más utilizado por los malos; no obstante creo que estas personas que cubren con chanel la indecencia de la que son parte, son en cierto modo la manzana podrida de esta rueda, ya que son ellas las que se encargan de repartir las culpas que son solo de ellas, hablan de sentimientos, sin saber de que se trata, se cobijan en orgullos de utilería, y andan con la frente en alto, sacada de una actuación barata; es conmovedor escucharles los discursos ganadores que proclaman sin empachos, y que hablan de sus pares con los que se rodean, de lo que comen, como se visten, sus viajes, sus contactos, sus gustos, sus actos, con ese aire de grandeza típico de un cuico de utilería, que por no serlo, no saben como hacer el papel de adinerado (el cuico de utilería es aquel que quiere hacer y ser como los ricos, y como son de utilería, no saben como desempeñarse como ellos, por lo que pregonan las marcas con las que se visten, los valores de sus prendas y valores en general, les gusta hacer notar valores, comen cosas caras, todo lo relacionado a ellos es caro o lo quieren hacer caro, y lo pregonan con una espontaneidad más falsa que una mayonesa sin huevo) además son de las que dicen lo que su oyente quiere oír, son llevadores de corriente, pero a la hora de la verdad, ante conflictos de intereses, no dudan en optar por lo que siempre tuvieron en mente, y que sin ninguna duda, les conviene totalmente a ellas, son personas realmente patéticas. Yo lamentablemente estoy rodeado de ellas, aunque no se si alcanzan a rodearme; quizá yo quiero que me rodeen, buscando una forma de amortiguar futuros porrazos y aprendiendo de las acciones, no diré que no caeré en contacto con este tipo de personas, porque siento que son experiencias enriquecedoras y que te fortalecen en cierta medida. Sólo debo agradecer al equipo de asesores, que tampoco se si alcanza para equipo, por la cantidad, pero que la eficiencia es casi su sinónimo y la premonición junto con la experiencia que yo carezco una de sus principales armas.
Para finalizar, quiero decir tres cosas; primero, también conozco más colores que el rosa y uno de ellos quedó en el edredón para que sea usado como test de Rorschach cuando se esté con la victima de turno, conozco el negro que puede producir una ambición y reconozco el rojo de la sangre que corre por mis venas; segundo, los que ahora están arriba haciendo daño para mantenerse en el lugar, disfruten mientras les dure y no reclamen cuando la propia rueda se encargue de devolverles la mano, y tercero, los giros enseñan y a veces es bueno saber de que se tratan las posiciones que nos ofrece la rueda.
viernes, marzo 10, 2006
Recambio generacional.

No saben la tristeza que surge el caminar por las calles de la gran ciudad y apreciar el amor en su máxima expresión, especialmente en estas fechas del año como la primavera, en que las parejas aparecen a puñados, y lo peor de todo es que con el calorcito las casacas, chalecos , polerones y prendas abrigadoras en general, empiezan a sobrar y surge la eclosión de los petos, poleritas ajustadas y demases que tan bien le hacen al paisaje frío de las construcciones de la urbe; es que en realidad algo positivo debía tener el hoyo, de la capa de ozono me refiero, ( lo que esta entre comas, es solo una explicación fácil de que la mente cochina y perturbada del ser humano en este tipo de situaciones, es excesivamente rápida) y es así como se nota el cambio de las generaciones, si yo recuerdo que antes bajo el prisma propio de cada ser, las mujeres ricas bonitas y todos esos adjetivos, eran contadas con los dedos de la mano; sin embargo con el paso de los años , y el recambio generacional, los papeles se han revertido, y ahora son las feas, monstruosas y todos esos adjetivos las contadas con la mano.
Pero el cambio físico, no es solo producto del cambio de generación simplemente, sino que surge producto de otros aspectos de este recambio, léase alimentación; es así como la aparición de la comida chatarra, sumado eso a la impaciencia de esperar el normal desarrollo de los alimentos , manifestándose en el uso de hormonas para apurar el crecimiento del pollo en este caso, han cambiado la estructura de la anatomía humana; es así como hoy en día es difícil encontrar mujeres planas , porque cuando no tienen de lo uno, tiene de lo otro, es así como nos encontramos o con la tetona, o con la potona, pero es casi imposible encontrarse con la potona y tetona a la vez; pero no hay que quejarse, hay que pensar que igual sirve cuando se trata de.... amor; sin embargo esta situación tiene sus pro y sus contra , así podemos decir que hay más donde mirar, más donde tocar, más de donde afirmarse, más de todo; pero así mismo, hay más banalidad, menos estabilidad , etc
El recambio generacional, no solo ha afectado lo físico, sino que también en el pensamiento de la mujer chilena en este caso, es así como se ha dado rienda suelta a la libertad, se han dejado atrás los pensamientos y prejuicios arcaicos y prehistóricos que se tenían en los tiempos de Ibáñez del Campo por ejemplo; sea producto de la globalización , de lo que sea , la mujer se ha liberado y eso de verdad se agradece, ya que tal como pretenden, aunque nunca lo lograran, cada vez se acercan más a la igualdad con el hombre, pero la realidad es así , las diferencias existen y son buenas( pero ese es tema de otro escrito).
Es de esperar que siga evolucionando el genero mujer, aunque siempre con matices porque para todos los gustos tienen que haber; sin embargo lo que todavía, no ha logrado este recambio generacional es el pensamiento machista , que no es un problema de genero sexual, sino de la sociedad en si; un pensamiento que limita las aspiraciones de los tímidos y que le dan ventaja a los patéticos puntudos.
Lo importante es que sea como sea, el recambio es inminente , y que aunque no se cuando, lo hará en su totalidad, llegará.
(Septiembre 2005)
jueves, marzo 09, 2006
Comienzo!!!
Luego de reiterados intentos mentales, carentes de todo esfuerzo físico, y con la ayuda de un amigo, he decidido, emprender el viaje fascinante de los blogs.
En un principio, fui reacio a este tipo de expresión, pero con el correr del tiempo, me he dado cuenta, que aunque se que casi nadie lo leerá, y digo casi porque trato de ser optimista, ya está a la mano de quien lo desee.
Desprovisto de todo tipo de condición lírica, quiero plasmar en este blogg, bajo una mirada mas lúdica (lo que no implica menos profunda e inteligente), mi apreciación del mundo de hoy, y de las cosas que pasan.
Sin más que decir y agradecido de la oportunidad, corto la cinta para comenzar con esta aventura.
En un principio, fui reacio a este tipo de expresión, pero con el correr del tiempo, me he dado cuenta, que aunque se que casi nadie lo leerá, y digo casi porque trato de ser optimista, ya está a la mano de quien lo desee.
Desprovisto de todo tipo de condición lírica, quiero plasmar en este blogg, bajo una mirada mas lúdica (lo que no implica menos profunda e inteligente), mi apreciación del mundo de hoy, y de las cosas que pasan.
Sin más que decir y agradecido de la oportunidad, corto la cinta para comenzar con esta aventura.
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