sábado, noviembre 11, 2006

Bebida adicción

La situación se hace crítica, la batalla la estoy perdiendo, es casi imposible remontar; es similar a que esté jugando un partido de fútbol, estemos jugando los descuentos del segundo tiempo, y yo vaya perdiendo cinco a cero, es decir, en teoría aún algo se puede hacer, pero la realidad y en la práctica, ya el partido está perdido. Lo mismo me pasa, con mi amarga batalla contra las bebidas no alcohólicas.
Me he propuesto dejarlas, por una cuestión de conciencia de la gordura que provocan, y también por una cuestión monetaria; no he podido; tal como una mujer, sus encantos se me hacen irresistibles.
Lo preocupante es que ya no disfruto de su sabor, un vaso de bebida, me lo tomo sin respirar, como si nada, y quedo con ganas, ya no disfruto sorbo a sorbo con un hahaaaa final, sino que ahora es un sorbo gigante, que comprende todo el contenido del vaso, pero que aún le queda el hahaaaa final. El placer que me provocaba antes, y que duraba un par de minutos, ahora es un placer que dura menos de 30 segundos. Será que como en una especie de analogía con un eyaculador precoz, me estoy convirtiendo en un disfrutador precoz de un vaso de bebida; francamente, eso sería muy malo.
No discrimino sabores, aunque tengo cierta predilección por la coca-cola ; lo que me interesa es que no sea insípida, como el agua; ese es el único requisito. Para ejemplificar el grado de adicción, comento la siguiente situación; por razones de la vida, una vez, comiendo carne de chancho y tomando mucha bebida, me enfermé de la guata, de esas enfermedades que duran poco y que se solucionan vomitando, pero que te dejan traumatizado; desde ese día, no como chancho y bebida al mismo tiempo; cuando hay asado de cerdo en mi casa, la elección es fácil, no como, la bebida es lo primero.
Si voy a ser guatón, lo seré y lo asumiré, pero tomando bebida.

2 comentarios:

Tito dijo...

Cada uno con sus adicciones; es preferible ser adicto auna bebida, que al alcohol, o peor a las drogas.
Igual inocente la publicación, podría ser adicción al sexo o alas mujeres, pero bien, se ve que es desde el alma.

Mariana dijo...

Ya veeeo, tu abstinencia era más que una simple técnica para "comer todo lo que se pueda" y no llenarse con el gassss.

Gracias, por dejarme conocer tu lado Daniel. Ese que no suena tan bien acompañado, pero a secas, me parece adorable..