sábado, mayo 20, 2006

Mensajes impersonales


A veces me da impotencia de sentirme parte de este mundo cada día más impersonal, y que mis intentos por revertir esta situación sean vanos. La experiencia se ha encargado de demostrarme que la falta de comunicación, y peor aún, que la mala comunicación nos hacen trastornarnos a priori, sin ir al fondo del mensaje y sin darnos el tiempo de saber que es lo que realmente se nos quiere decir.
Está más que claro que la prosodia es fundamental para una buena comunicación, pero eso requiere un conocimiento de la persona a la que se le está escuchando, ya que son precisamente los tonos de voz, las pausas, los rostros, etc, las que nos entregan información adicional a las palabras propiamente tal, sin embargo, hay que tener un cuidado especial para que podamos interpretar de buena manera lo que se nos quiere comunicar.
Mi conflicto con los mensajes de texto de los celulares y su impersonalidad, es particular, ya que siento que prestan una excelente utilidad, en lo que se refiere a información, instrucciones o cualquier cosa que no requiera de la prosodia, es decir, que sean impersonales. Pero a través de ellos no se puede expresar sentimientos, emociones, urgencias, etc, solo cosas planas. Su utilidad, nadie la niega.

Me gusta que las cosas se hablen cara a cara, que las noticias se den cara a cara, si el mensaje que se quiere entregar es bueno o malo, favorable o no, debe entregarse cara a cara, para comprender la esencia misma de ese mensaje y de una u otra manera, reproducirlo de acuerdo al contexto en el que se desarrolló. A una persona cualquiera, le puede llegar un mensaje que diga “te amo”, pero ¿qué veracidad hay en ese mensaje?, ¿quien le puede asegurar a esa persona, que el dueño del teléfono, no escribió ese mensaje, peor aún, que el dueño del teléfono, ni siquiera esté consciente que ese mensaje se envió desde su celular? Nadie. En cambio frente a frente, el mensaje entre líneas, ese que va más allá de las palabras va tornando vital importancia, para poder descifrar el contenido del mensaje entregado. Por lo anterior, no es difícil recordar situaciones en las que por vía de terceras personas nos hacen llegar un mensaje, y nosotros preguntamos “¿pero como te lo dijo?, ¿con que cara? En que tono?”.
Quizá nadie pueda decir con total certeza, cuál es el método más efectivo para comunicarse de manera excelente, pero siento que una buena forma es tomarse todo el tiempo necesario para entender lo que se nos quiere decir, cualquier duda, por mínima que sea, hacerla saber a quien nos está entregando el mensaje, incluso usando preguntas que para muchos podrían resultar tontas como “estás tratando de decir que…”, eliminar nuestra soberbia de creer que lo sabemos todo, que lo captamos todo rápido, que somos listos para entender lo que nos dicen; también es importante no temerle al dicho popular que dice “ a buen entendedor, pocas palabras”, si no es un concurso, lo que importa no es quien entiende más rápido, sino quien entiende bien, y si para entender bien, se necesitan muchísimas palabras, que se usen.
Más allá de las llamadas hombrías o valentías y todas esas cosas por las que se dice esta frase, yo lo digo para poder entender correctamente, si quieres decirme algo, dímelo en la cara, o por último, asegúrate que te escuche.

2 comentarios:

Nemerle dijo...

Me gusto mucho lo que publicaste, coincido con vos, son las palabras que estaba buscando.

Irving dijo...

Estaba buscado palabras que reflejaran mi sentir, por esta sociedad que se ha estado haciendo tan impersonal, antes ha distancia tomabas un telefono para hablar y felicitar a alguien hoy en día en cualquier reunión, festividad, etc, observas a tu alrededor y muchos (me incluyo a veces) estan metidos en su celular (face, Twitt, etc.) asi que comenzare por mi en cambiar un poco este mundo tan impersonal. Gracias por estas lineas.