sábado, agosto 21, 2010

Todos los hijos son una bendición?

Es muy típico decir que todos los hijos son una bendición de Dios, independiente si es o no deseado; también es común escuchar que llegó con la marraqueta bajo el brazo y solo trajo cosas positivas a la vida. Finalmente, no es menos común escuchar cuando ya la guagua camina, que ese hijo fue lo mejor que les pasó en la vida, pese a que se lo hayan sufrido todo porque era no deseado.

Para mí, esas son palabras de buena crianza simplemente, no encuentro que todos los hijos sean una bendición, y creo no ser el único, de lo contrario no habrían mamás que boten a sus hijos a un basurero o en el baño de un tren, claramente para esa mamá, ese hijo no era una bendición.

Sinceramente y aunque suene fuerte, para mí, un hijo no deseado es un cacho, por algo es NO deseado, porque llega en un momento que nadie lo espera, nadie lo quiere y nadie lo necesita; es verdad, quizá con el tiempo se transforme en una bendición y en lo mejor que pudo haber pasado, pero hay que reconocer que durante los nueve o menos meses que duró el embarazo, sólo fue una complicación y una autorecriminación “por qué mierda no me cuidé” o descargos en contra de alguien o algo intangible “por qué me tuvo que pasar a mí (romper el condón o fallar el método anticonceptivo)”.

El que un hijo no sea una bendición, no tiene exclusiva relación con si fue deseado o no, también puede tener algún grado de relación con si nació enfermo o no. De verdad me gustaría saber que bendición es un niño sin sus extremidades o con hidrocefalia, para mí no lo es; “son tan amorosos”, “están llenos de vida” y ese tipo de cosas es lo que se escucha cuando nace alguien con algún tipo de malformación. Si fueran una bendición por qué cuando uno les pregunta si quieren que sea hombre o mujer, responden “lo que sea no más, pero sanito” dejando en evidencia que no sería deseado y por tanto dejaría de ser una bendición. Para Neruda no fue una bendición.

Insisto con el tema de ser “muy” humano, entendiéndolo como dejar expuestas nuestras opiniones menos políticamente correctas y sincerarnos frente a los demás. Quizá me juzguen como descorazonado, frío, inhumano, un merecedor del infierno y quizá cuantas cosas más, pero de verdad no quiero, ni un hijo no deseado, ni un hijo con problemas (malformaciones, enfermedad genética, etc); el que quiera un hijo en esas condiciones, que me lo haga saber para poder entenderlo.

3 comentarios:

NegraNativa dijo...

Es cierto, fuerte, crudo, pero certero aunque creo que el embarazo puede transformarse en el tiempo preciso para sentir que un hijo es una bendición, o que llegó para cambiarte la vida.

Anónimo dijo...

definitivamente: descorazonado, frío, inhumano, un merecedor del infierno. Hasta cierto punto de acuerdo, pero te volastee!!

Hombre_araucaria dijo...

que es una bendición?
lo que nos hace feliz al instante?

o lo que nos enseña